Autoridades de Durango, Jalisco, Nayarit y Zacatecas pusieron en marcha un operativo conjunto de seguridad en la zona de la Sierra Madre Occidental, particularmente en los puntos donde convergen los límites territoriales de las cuatro entidades.
La estrategia contempla reforzar la presencia de las corporaciones de seguridad en una región considerada prioritaria debido a la presencia y movilidad de grupos delictivos, además de atender las demandas de seguridad planteadas por comunidades indígenas.
El despliegue comenzó en Durango con un convoy integrado por elementos del Ejército Mexicano y la Policía Estatal, que se trasladó hacia el municipio de Mezquital, en la zona limítrofe con Zacatecas, Jalisco y Nayarit. A las acciones se incorporará también personal de la Guardia Nacional.
El secretario de Seguridad Pública de Durango, Óscar Galván Villarreal, explicó que el operativo deriva de una reunión de trabajo con el mando regional de la Defensa en Guadalajara, en la que participaron también los responsables de seguridad de Jalisco, Zacatecas y Nayarit. El acuerdo establece que cada entidad realizará acciones dentro de su respectiva zona de influencia para ampliar la cobertura y coordinación interestatal.
Uno de los objetivos principales es establecer una Base de Operaciones Interinstitucionales que permita mantener presencia permanente en la región y fortalecer la vigilancia de las comunidades asentadas en esta zona serrana.
Las condiciones geográficas representan un desafío para las autoridades, debido a los caminos estrechos y agrestes, las grandes extensiones territoriales y la dispersión de las comunidades, factores que facilitan la movilidad entre los estados.
El despliegue se suma a las acciones que ya se realizan en la Zona Norte de Jalisco, particularmente en San Andrés Cohamiata, municipio de Mezquitic, donde fueron instaladas cinco bases de operaciones interinstitucionales con participación del Ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal.
En esa región también se realizan patrullajes terrestres y vigilancia con drones, además de acciones para facilitar el traslado de víveres, materiales y habitantes, así como para mantener despejados los caminos afectados por deslaves.
El reforzamiento ocurre después de varias semanas de tensión en la región. De acuerdo con reportes periodísticos, autoridades han identificado movimientos del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y de una facción del Cártel de Sinaloa en la Sierra Norte, cuyos caminos tienen conexión entre Jalisco, Nayarit, Zacatecas y Durango.
En septiembre, habitantes de San Andrés Cohamiata solicitaron mayor presencia de las fuerzas de seguridad ante hechos de violencia y riesgos para la población.
A principios de octubre, autoridades informaron que las cinco bases instaladas en la zona ya realizan operaciones coordinadas, con participación de fuerzas federales y estatales.
La región también registra antecedentes de aseguramientos relacionados con grupos armados. En julio, durante recorridos en la sierra de Mezquital, militares y policías estatales localizaron una maleta con más de mil 200 cartuchos de distintos calibres y cargadores para armas tipo AR-15, según el reporte difundido sobre las acciones de seguridad.
Con el nuevo despliegue, las autoridades buscan mantener una presencia permanente y coordinada en la Sierra Madre Occidental, particularmente en los corredores que comunican a las cuatro entidades, mientras se mantiene la atención sobre las comunidades indígenas y los movimientos de grupos criminales en la región.
