Con el objetivo de acabar con los problemas históricos de desbordamientos e inundaciones de aguas negras al norte de la ciudad, el Gobierno del Estado y el SIMAS Torreón iniciaron la modernización del colector general Rodríguez–La Joya II.
La intervención consiste en sustituir la infraestructura antigua de asbesto de 42 pulgadas por conductos de polietileno de alta densidad (PEAD) de 60 pulgadas. Este incremento en el diámetro permitirá desahogar un mayor volumen de aguas residuales hacia el cárcamo La Joya II, disminuyendo la presión sobre la red actual.
Las maniobras concentran a las cuadrillas sobre las calles Bartolomé de las Casas y Canal de la Concha.
De manera paralela, el proyecto integra la conexión directa entre los sistemas de alcantarillado de las colonias La Amistad y La Cortina, punto crítico donde se registraban los mayores encharcamientos en temporadas de alta demanda.
El organismo operador destacó que el éxito de la obra también requerirá del cuidado de los propios vecinos, a quienes exhortaron a no verter aceites, grasas ni desperdicios sólidos a las alcantarillas, factores que saturan y tapan las tuberías
