Estados Unidos llevó a cabo una serie de ataques militares limitados contra posiciones iraníes en las inmediaciones del estrecho de Ormuz, luego de que fuerzas de Irán presuntamente dispararan contra una aeronave estadounidense.
La operación se registró el lunes 2 de noviembre en la isla de Qeshm, una zona estratégica para el comercio internacional de petróleo. Funcionarios estadounidenses señalaron que se trató de una acción defensiva y no del inicio de una ofensiva militar a gran escala.
Los nuevos enfrentamientos elevan la tensión entre Washington y Teherán, mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada del conflicto que podría afectar nuevamente los mercados energéticos internacionales.
