La Rosca de Reyes es una tradición traída a América por los europeos y que representa a los cristianos, el amor de Dios y la unión.
Es un pan decorado con frutas secas que significan el amor, la Paz y la felicidad.
Parte del simbolismo de este pan es el esconder un muñeco de plástico entre el migajón que significan los tiempos de incertidumbre de la Sagrada Familia en los que tuvieron que esconder a Jesús y huir a Egipto para ocultarlo de las tropas del rey Herodes quien ordenó su muerte pues negaba que se tratara del hijo de Dios.
El cuchillo para partir la rosca, representa el peligro que corría Jesús si lo encontraba Herodes y finalmente el comer la rosca representa a la comunión entre toda la familia o de quienes estén alrededor de la rosca.
Esconder el niño Dios en la rosca no fue una sorpresa para los franceses, ya que ellos desde siempre esconden objetos en sus panes.
En México las primeras roscas de Reyes eran elaboradas con acitrón, pero el ingrediente fue retirado de las recetas ya que la biznaga, con la que se elbora, estuvo a punto de extinguirse de no haber sido por la intervención de la SEMARNAT desde hace muchos años.
A la comarca lagunera la tradición de la Rosca de Reyes. Llegó con los primeros colonizadores.
Año con año la tradición pastelera de Torreón, que en su mayoría era francesa, ha dotado de roscas de reyes a los laguneros y aunque en un principio los muñequitos eran de cerámica, nunca faltaron.
Heredero de esta tradición don Pedro Gerardo Avila Aguilera, aprendió de su padre la receta, misma que ahora ha enseñado a sus hijos y que año con año comercializan la que es considerad una de las mejores roscas de la región, pues su secreto es el continuar utilizando mantequilla pura de leche de vaca y no los sustitutos comerciales.
Desde que se prohibió el uso del acitrón, en casi todo el mundo fue sustituido por frutas cristalizadas como el higo, la cereza y el ate de membrillo y pera como las roscas que el elabora y que además llevan dos o tres y hasta cuatro muñecos ocultos para que siga la costumbre de volverse a reunir el dos de febrero para comer los tamales que obligatoriamente tiene que poner el que haya sacado uno de los muñecos.
Para este año se espera recuperar la pérdida de ventas que el confinamiento del año pasado que la pandemia de Covid ocasionó, y aunque se haya incrementado el precio en un 15 por ciento por la inflación que padecemos, en la laguna habrá miles de reuniones para partir la rosca de reyes.
Este negocio familiar con más de veintte años de antigüedad, es la Panadería Central, que se encuentra ek la Calle Blanco # 46 Sur entre Matamoros y Allende en Torreón.
