La presencia de los osos debe ser un indicador de preocupación, pues es la alerta de que su hábitat se está reduciendo

Los incendios forestales y la sequía han provocado el desplazamiento de la fauna hacia otras zonas, e incluso hacia áreas urbanas, además de que, derivado de esto, algunas especies comienzan a morir lentamente.

El biólogo Samuel López, del Museo de las Aves, y Francisco Mancilla Barboza, consultor externo forestal, coincidieron en que los bosques se están perdiendo a causa de los incendios, en su mayoría provocados por el hombre; sin embargo, estos fenómenos ocasionan que la fauna busque sobrevivir desplazándose hacia otras áreas como lo son las ciudades.

López mencionó que, además de los incendios, una problemática que se ha presentado es la sequía, lo que también obliga a disminuir la reproducción entre los animales al haber menos alimento.

“Tal es el caso de las águilas reales, que se alimentan de perritos llaneros, pero al no tener suficiente semilla hay menos reproducción y se desplazan a otros sitios”, comentó Samuel.

El biólogo indicó que hay otros mamíferos como los osos, que son grandes caminadores y pueden recorrer largas distancias en busca de alimento.

Señaló que estos pueden establecerse en nuevos hábitats, pero en ocasiones se generan incendios forestales que los hacen huir y seguir otro rumbo.

“Al contar con suelos ricos en nutrientes, el ciclo de vida se mantiene, pero después de los incendios viene la degradación de suelos”, dijo.

Recordó que las aves y otras especies de los bosques son parte de la cadena alimenticia e incluso los insectos polinizadores tienen una actividad dentro del desarrollo.

Mencionó que durante los incendios se ha observado que, en la sierra de Arteaga y en la de Zapalinamé, las cotorras serranas buscan desplazarse y lo han hecho a la ciudad en busca de semillas de las que se alimentan, pero por desconocimiento de la población éstas han sido capturadas.

Francisco Mancilla Barboza, consultor externo forestal y egresado de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN), mencionó que este fenómeno de desplazamiento se está viviendo en la región, donde un claro ejemplo son los avistamientos de osos que bajan de la sierra en busca de alimento como frutos o bellotas.

“Bajan por el suelo erosionado por los efectos de incendios y las sequías, porque ya no cuenta con los nutrientes y plantas que daban vida y hábitat a las diversas especies como mamíferos, reptiles y hasta los insectos que son polinizadores que llevan las semillas a otros sitios mediante el proceso natural”, externó.

Comentó que, ante ello, se complica sostener el hábitat de las especies y el proceso de reproducción.

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