Chihuahua.- Luego de que se confirmara científicamente por la pruebas de ADN que el cuerpo encontrado en Sinaloa si pertenece a José Noriel Portillo Gil, alias “El Chueco”, se logó también saber que fue ejecutado por la misma mafia.

 Con un disparo en la nuca fue encontrado el pasado 18 de marzo en el municipio de Choix, Sinaloa; fuentes cercanas a la investigación dieron a conocer que el asesinato fue ordenado por las propias facciones del Cártel de Sinaloa, para el cual operaba.

Esto, debido a los problemas que el jefe de la plaza de Urique había generado tras asesinar a dos sacerdotes jesuitas, un guía turístico y un joven en la comunidad de Urique, el 20 de junio de 2022.

El fiscal General, César Jáuregui Moreno,refirió que Portillo Gil murió al menos 24 horas antes de que su cuerpo fuera localizado en una brecha cercana a la comunidad El Picacho, en el municipio de Choix.

 Añadió que el cadáver presenta una herida de proyectil de arma de fuego en la cabeza y en el lugar fueron embalados16 casquillos de fúsil R15, sin que hasta el momento se conozcan las circunstancias de modo, tiempo y lugar en las que sucedieron los hechos.

Indicó que con base en los informes que se tienen, no se prevé la actuación de algún grupo de “autodefensas” que pudiera haber asesinado al líder criminal, sin embargo, todo apunta a que fue ejecutado.

En cuanto a las investigaciones por el múltiple homicidio ocurrido el 20 de junio del 2022 en Cerocahui, Urique, el fiscal aseguró que las corporaciones de seguridad no abandonarán “la plaza” y que aplicarán las medidas cautelares impuestas por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), en favor de la comunidad jesuita, tal como se comprometieron la gobernadora Maru Campos y el subsecretario de Derechos Humanos del Gobierno Federal, Alejandro Encinas, el pasado 16 de marzo.

La FGE ofrecía una recompensa de cinco millones de pesos a quien aportara información fidedigna para la captura de José Noriel Portillo, buscado por los delitos de homicidio calificado y delincuencia organizada, al ser el principal sospechoso en el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, así como al guía turístico Pedro Palma y Paul Osvaldo Berrelleza, hechos ocurridos el 20 de junio del 2022 en la comunidad de Cerocahui, municipio de Urique.

Tras este hecho, las autoridades locales y federales han detenido a 32 personas presuntamente ligadas a la estructura criminal de El Chueco, entre ellos su primo Gilberto P. V., alias “El Shakira”, a quien identificaban como el segundo al mando de la célula delictiva.

También fueron capturados tres cómplices directos en los cuatro homicidios de Cerocahui: Julio César N, otro primo de El Chueco detenido en Mexicali, Baja California; José Pablo M. Q., alias “El Barbas”, así como Alfredo Evaristo A. L., alias “El Chispa”,

Además de esto, la Fiscalía de Chihuahua mantenía una búsqueda desde el 2018 en contra de esta persona por el asesinato del turista estadounidense Patrick Braxton-andrews, quien se encontraba de visita en Urique y tras varios días de reportarse como ausente, finalmente fue localizado sin vida.

Asimismo, se le señaló por haber ordenado la privación de la libertad y asesinato del activista Cruz Soto Caraveo, integrante del Colectivo de Familias Desplazadas Forzadamente de la Sierra Tarahumara, quien fue levantado el 13 de octubre de 2019 en la comunidad de Los Llanos, municipio de Guazapares y encontrado sin vida el sábado 19 de octubre de ese año.

Aunque nunca se le acusó formalmente, también se sospecha que puede estar relacionado con la desaparición de Rubén Flores Cisneros, Juan Antonio Martínez Parra y Javier Muñoz Pérez, tres comerciantes zacatecanos que fueron vistos por última ocasión el 31 de octubre en el poblado de San Rafael.

(Con información de El Diario de Chihuahua)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *