Debido a la delincuencia que se reporta en carreteras de entidades vecinas como Nuevo León y San Luis Potosí, el tráfico de tráileres y de otro tipo de vehículos de carga, se ha incrementado durante el día, lo que satura las vías de comunicación, como la carretera federal 57 y la 40.
Arturo Garza, propietario de la línea de fletes GRL del Centro, con sede en Querétaro, advierte que debido a la muy escasa vigilancia de la Guardia Nacional, son frecuentes los asaltos a camiones de carga, el robo de vehículos privados, además de la desaparición de migrantes, y otros delitos que se cometen en las carreteras de todo el país.
Los operadores han dejado de viajar durante las noches y prefieren hacer los recorridos de día, acompañados de otros compañeros que se mantienen en comunicación y alertan sobre los peligros del camino, vía radio de banda civil.
Explicó que esta situación ha elevado el tiempo de traslado, pues apenas hace dos o tres años, en las noches los choferes podían avanzar muy rápido por el poco número de autos particulares y descansaban en el día, pero ahora el riesgo es mucho mayor en tramos muy identificados de estados como Guanajuato, Guerrero, Estado de México, Puebla, Sonora, a los que también se han sumado Nuevo León, Zacatecas y San Luis Potosí, muy cerca de los límites con Coahuila.
“Lamentablemente esto genera un incremento en los costos del flete, porque estamos considerando que se pierden valiosas horas en la noche, además pagamos los seguros de las cargas a un mayor costo, que hace algunos años, ya que es muy probable que las cargas se involucren en algún tipo de asalto, sobre todo cuando se traslada mercancía de alto valor como electrónicos, medicamentos, cigarros, vinos y cervezas, entre otros tipos de carga”, explicó Arturo Garza.
