Torreón, Coahuila. –  Luego de que la parroquia de San Martín de Porres de Torreón fuera blanco de los “hijos de las tinieblas” en al menos tres ocasiones, el Vicario General de la Diócesis de Torreón, José Luis Escamilla, llamó al resto de los párrocos a redoblar sus medidas de seguridad para evitar ser víctimas de los delincuentes.

Y es que según declaraciones del párroco Fernando Zapata, el templo ha sido víctima de la delincuencia en al menos tres ocasiones en el año, siendo ésta última la de mayor violencia. Se estimó que los daños ocasionados ascienden a los 20 mil pesos.

De acuerdo con el Vicario General, de las 65 parroquias con las que cuenta la Diócesis, al menos un 20 por ciento cuenta con un sistema de seguridad que únicamente sirve para identificar a los responsables más no para ahuyentarlos.

“Qué bueno que haya cámaras que se detecta, pero cuando se tienen nada más se sabe quién es el ladrón pero para saber dónde encontrarlo”, dijo el Vicario.

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