Torreón, Coahuila. – El Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) de Torreón se prepara para emprender próximamente las primeras acciones de un ambicioso programa de instalación masiva de medidores domiciliarios, como parte de sus estrategias orientadas a mejorar su eficiencia recaudatoria.
Se trata de un gran reto si se considera que actualmente no cuentan con medidores volumétricos en sus domicilios cerca de la mitad de los 235 mil usuarios con los que cuenta el organismo público, por lo que el programa se tendrá que realizar por etapas, la primera de las cuales deberá cumplir con su objetivo antes de que concluya el presente año.
Así lo dio a conocer el gerente general del organismo público, Roberto Escalante González, quien explicó que la intención es tener un cada vez mayor control en el volumen de agua que consumen en cada punto de entrega, de manera que en lo individual los usuarios paguen realmente lo que les corresponde y no con base en una tarifa mínima.
Indicó que el importante faltante de medidores no se centra de manera especial en ningún sector específico, sino que existe de manera dispersa en toda la ciudad, por lo que ya se pretende comenzar a abatirlo para, en la medida en que se avance, mejorar la eficiencia recaudatoria
Hizo saber que actualmente se cobra por cerca del 60 por ciento del agua que se inyecta para su distribución en la red hidráulica de la ciudad, donde, cabe señalar, una parte importante del volumen se pierde a través de fugas y tomas clandestinas, situación que igualmente se busca combatir de manera sostenida.
De acuerdo con Escalante González, está próxima a concluir la planeación correspondiente, para definir el monto de inversión y la cantidad de medidores domiciliarios que este mismo año se instalarán en una primera etapa, bajo una dinámica que se hará extensiva tanto a colonias como a zonas industriales y comerciales.
La intención es actuar con prioridad en aquellos puntos de la ciudad en los que se registre una mejor disposición de agua y al mismo tiempo un bajo índice de pago, donde la ausencia de micro-medición es precisamente uno de los factores que más incide en problemas de eficiencia recaudatoria.
