Torreón, Coahuila. – El aumento a la tarifa del transporte solicitado por los concesionarios no se justifica, especialmente cuando se refleja un gran descontento ciudadano por la calidad del servicio que no mejora: unidades en mal estado, falta de capacitación de conductores, tiempos de espera largos y accidentes frecuentes.
A pesar de las constantes promesas de mejoras, los usuarios siguen enfrentando condiciones precarias, lo que genera frustración y una percepción negativa hacia el sistema de transporte público. Muchos ciudadanos consideran que el servicio actual no corresponde al precio que se pretende cobrar, pues no existe una correlación entre el costo y los beneficios recibidos.
Aumentar el costo del pasaje golpea directamente el bolsillo de familias, estudiantes y trabajadores, afecta la economía local, aseguró el presidente de la Comisión pro-Observancia y Vigencia de los Derechos Humanos, José Luis García Salazar.
Además, este incremento podría provocar que más personas opten por medios alternativos de transporte, como bicicletas o vehículos particulares, lo que a su vez podría impactar la movilidad urbana y generar nuevos desafíos para la ciudad.
En todo caso, los usuarios exigen unidades más seguras, limpias, cómodas y eficientes, antes de aceptar un aumento a la tarifa, explicó.
Insisten en que el enfoque debe estar en la dignificación del servicio: modernizar los vehículos, establecer controles de calidad y garantizar la profesionalización del personal, para que el transporte público sea una opción confiable y accesible para todos.
Los transportistas siempre justifican el aumento a la tarifa por el alza en el precio de los combustibles y el mantenimiento de las unidades que ha subido, pero no se justifica ante los ojos de los usuarios si no hay una mejora tangible en la calidad del servicio, apuntó.
Los usuarios señalan que estos argumentos no pueden ser el único criterio, pues existe la expectativa de que cualquier ajuste tarifario vaya acompañado de compromisos claros y verificables en cuanto a la mejora del servicio.
Advirtió que por el momento no se encuentran justificadas las peticiones de algunos transportistas por incrementar el costo del pasaje, como lo avalan los propios estudios que estado realizando las autoridades municipales que arrojan resultados orientados a una disminución a la tarifa.
Estos estudios reflejan la realidad que viven los usuarios, quienes demandan transparencia y participación en la toma de decisiones que afectan su día a día.
Por ahora no se han ventilado posibles fechas para llegar a una resolución, incluso esta semana, el alcalde Román Alberto Cepeda, precisó que se encuentra a la espera de los resultados de las encuestas que ordenó realizar entre usuarios y concesionarios, para avanzar en las negociaciones de un posible ajuste a la tarifa.
Este proceso de consulta busca recoger las opiniones y necesidades de todos los involucrados, con la intención de encontrar una solución que favorezca tanto a los usuarios como a los concesionarios, pero sobre todo que garantice un servicio digno y justo para la comunidad.
