Médicos enfrentan el problema de que ya no hay camas disponibles por el aumento de contagios de coronavirus y los insumos para atender a pacientes comenzaron a escasear.
Las escenas de familiares de un contagiado deambulando con su enfermo de un hospital a otro serán más comunes si no se controla el padecimiento.
En el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán le han hablado con la verdad a su personal. Al inicio de la epidemia en México les dijeron que la contingencia por Covid-19 en el hospital duraría por lo menos dos años.
A finales de noviembre les dieron una nueva alerta: si el ritmo de contagios sigue como está, en enero de 2021 el sistema de salud colapsará.
Y colapsar no es lo mismo que tener hospitales llenos, algo que ya sucede en este momento. Colapsar es que no haya camas, insumos y equipos médicos, en ninguna institución, para atender a todos los enfermos críticos. Es tener que decidir a quién se le atiende con todos los recursos necesarios para domar al virus y su ataque en el cuerpo y a quién no.
¡Es tener que decidir quién tendrá opciones de vivir y quién no!
En esta investigación periodística de campo de Animal Político, se advirtió que podría llegar el tiempo en que los médicos tengan que decidir quien vive y quien no, porque no habrá recursos suficientes para atender a todos y muchos morirán en sus casas ante la falta de espacios en hospitales.
Juan, uno de los residentes de Nutrición, a quien llamaremos así, porque en este país los médicos no pueden dar entrevistas sin permiso de la institución donde laboran cuenta que en Nutrición los reúnen por grupos para darles un panorama real de la situación y prepararlos.
Para dejar claro que significa que el sistema de salud colapse, el residente dice: es lo que sucedió en Italia donde hubieron muchas personas fallecidas en sus casas y notas con testimonios de médicos narrando cómo era imposible dar a todos los enfermos las mejores opciones para librar al virus.
“En México no hemos vivido eso -recalca Juan. En el pico pasado hubo hospitales saturados, pero el sistema de salud no colapsó. En estos días, la gente puede dar vueltas buscando hospital, pero encuentra. No se ha tenido que llegar al punto de decidir a quién se le coloca un ventilador y a quién no, todavía hay para todos. Sería lamentable que ahora lleguemos al punto de no poder, entre todos los hospitales, dar atención a quien la requiera”.
Nutrición, confirma el residente, ya está lleno. Reciben a los enfermos solo para valorarlos. No se les puede negar al menos eso. Pero no hay camas para hospitalizarlos. Tienen que pedirles ir a otro hospital. Ese es otro problema. En México, dice Juan, no hay un sistema de referencia que permita enviar a las personas a una institución con lugar. Son los enfermos y sus familias quienes deben buscarlo.
“El repunte de casos era algo esperado en esta época de infecciones respiratorias. Las restricciones de movilidad se relajaron. La gente salió a la calle y empezó a reunirse en espacios cerrados. Ya lo veíamos venir. Pero si esto sigue así, todos sabemos que los hospitales van a colapsar”, confirma María, otro de los médicos anónimos de este reporte.
Si en Coahuila y particularmente en Torreón y Monclova, no se restringe la movilidad, se establecen horarios para transitar en la calle, se cierran oficinas, comercios y servicios no prioritarios y continua la necedad de la gente por asistir a fiestas y reuniones, EL COLAPSO de los hospitales podría estallar a mediados de enero.
