La Administración Municipal, mediante acciones de la Dirección de Inspección y Verificación, clausuró en el ejido La Unión, una bodega que era utilizada para almacenar productos abrasivos sueltos, como silicatos y fierro. El establecimiento carecía de licencia de funcionamiento, plan de contingencia, póliza de seguro, además presentaba cables expuestos, lo que representaba un riesgo de accidente.
En el interior se encontraron toneladas de materiales ferrosos y arcillas, así como una gran cantidad de desechos sólidos que maneja la empresa dedicada a la fabricación de abrasivos, además productos químicos acumulados y basura.
El titular de la dependencia, Raúl Rodríguez García, informó que el caso será turnado al área jurídica para que proceda en consecuencia, dado los riesgos que representaba para la integridad física de los propios empleados y también para la salud de los vecinos.
