Con seis años de soportarlos como plaga, los ejidatarios de las comunidades del sur de Saltillo ya no encuentran la salida con las manadas de jabalíes que destruyen las cosechas de maíz, frijol y avena, dice don Mauricio Parra, del ejido Tanque Escondido.
Aseguró que ante el crecimiento de esta plaga, los habitantes de estos ejidos empezaron a matarlos para comerlos, pero en tiempos recientes, el problema se agudizó porque se volvieron más y más agresivos.
Las afectaciones no sólo son en las cosechas, sino que, por las noches, se llegan a meter a los corrales de las chivas e incluso, agreden a los perros.
La Secretaría de Medio Ambiente, Eglantina Canales dio a conocer que anualmente la dependencia a su cargo otorga alrededor de 5 mil permisos para practicar cacería cinegética de algunas especies que tienen sobrepoblación; en este sentido explicó que esto ayuda a que la fauna silvestre no se propague a otras áreas como zonas urbanas.
En el caso de los jabalíes que bajan a la zona sur de Saltillo tiene que haber un programa de control de la población a través de los esquemas de cacería deportiva”, expuso la secretaria de Medio Ambiente.
Asociaciones de cazadores de Coahuila ya platican con ejidatarios la posibilidad de organizar un torneo de caza de jabalí para controlar la plaga pues se trata del Jabalí Europeo que es muy grande, muy agresivo y un tremendo depredador que ha desplazado a la especie endémica de el norte de México, que es más pequeño y menos arasivo.
