A través de un comunicado, emitido en las primeras horas del sábado, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) que preside Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey y el secretario General, Ramón Castro, arzobispo de Cuernavaca recordaron el legado del Papa Benedicto.
“La Conferencia del Episcopado Mexicano expresa sus más sentidas condolencias ante la triste noticia del tránsito de nuestro amado Papa Emérito Benedicto XVI que ha sido llamado a la casa del Padre para entrar en su presencia”, señala el documento.
La noticia, agrega, ha suscitado una profunda conmoción a toda la Iglesia por el grato recuerdo y legado que ha dejado en su pontificado como servidor fiel, especialmente en estos últimos años, que bajo una humilde presencia de oración contemplativa del Misterio, ha dado fortaleza al Papa Francisco para continuar la labor apostólica al frente de la misión de la Iglesia.
El mensaje expresa que el Papa, como sucesor de Pedro, apóstol del Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, condujo el timón de la barca durante su Ministerio Petrino, adentrando a la iglesia para navegar a través de una riqueza espiritual y de reflexión teológica que se debe retomar continuamente para transformar en fuente de paz y de alegría ante las pruebas y los sufrimientos que inevitablemente forman parte del peregrinaje terrenal.
Finalmente, con un ¡Descanse en paz amado hermano mayor en el Episcopado! Cabrera López y Castro Castro representantes del CEM, concluyeron el comunicado que también inició con una frase de Benedicto XVl: “En la oración por los difuntos, es consolador y saludable meditar en la confianza de Jesús con su Padre y así dejarse envolver por la luz serena de este abandono total del Hijo a la voluntad de su ‘Abbá’”.
