El Congreso de la Ciudad de México aprobó este jueves, con una enorme mayoría, la tipificación del delito de transfeminicidio, cuyo dictamen será conocido como Ley Paola Buenrostro, en honor a esta mujer trans que fue víctima de este delito, y cuyo caso fue el primero reconocido como tal. Esta propuesta fue presentada por las Comisiones Unidas de Igual de Género y de Administración y Procuración de Justicia y, tras su aprobación en lo general (47 votos a favor, tres en contra y cero abstenciones) y en lo particular (45 votos a favor, uno en contra y cero abstenciones), fue enviada al jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Martí Batres Guadarrama, para que sea promulgada y publicada en la Gaceta Oficial.

De acuerdo con el dictamen presentado ante el Congreso capitalino, el transfeminicidio se refiere al asesinato de mujeres transgénero o personas trans femeninas debido a su identidad de género. Desde la perspectiva de género, el transfeminicidio se entiende como una manifestación extrema de la violencia de género y la discriminación que enfrentan las personas trans. Al ser tipificado como delito en la capital del país, se garantiza el acceso a la justicia de las víctimas de violencia transmisógina; para sancionarlo, se deberán hacer algunas reformas en el Código Penal, Código Civil, la Ley Orgánica de la Fiscalía y la Ley de Víctimas de la Ciudad de México. Las penas para este crimen serán de entre 35 y 70 años en prisión.

Paola Buenrostro fue una mujer trans originaria de Campeche que se desempeñaba como trabajadora sexual en la capital del país, una situación tristemente común debido a la poca posibilidad que tienen de encontrar trabajo por su identidad. La madrugada del 30 de septiembre del 2016, a la edad de 25 años, Buenrostro abordó el auto de un hombre que buscaba sus servicios. Al darse cuenta de que Paola era una mujer trans, este sujeto, identificado como Arturo Felipe “N”, le disparó a quemarropa metros adelante de donde la había recogido. Las compañeras de Paola, entre ellas Kenya Cuevas, fueron testigos del crimen y ayudaron a que el hombre no escapara, reteniéndolo para entregarlo a las autoridades. El criminal fue liberado 48 horas después por el juez Gilberto Cervantes Hernández, bajo el argumento de que faltaban elementos concluyentes para determinar su culpabilidad. Cuando el cuerpo de Paola era trasladado al servicio funerario, Kenya Cuevas detuvo el automóvil y bajó el ataúd para bloquear Avenida Insurgentes y exigir justicia para su amiga.

En septiembre del 2019, un día antes del tercer aniversario luctuoso de Paola, la entonces fiscal general de la CDMX, Ernestina Godoy, ofreció una disculpa pública por el accionar de las autoridades en el caso de Buenrostro, convirtiendo así su muerte en el primer caso reconocido de transfeminicidio. Además de esta nueva ley, Paola Buenrostro fue la inspiración para que Kenya fundara la asociación Casa de las Muñecas Tiresias, que busca darle refugio a todas esas personas trans que lo requieran, ofreciendo alojamiento, servicios de salud, terapia y rehabilitación.

En un país como México, que es el segundo país de Latinoamérica con más crímenes de odio motivados por homofobia y transfobia, la aprobación de este tipo de leyes es un paso muy importante para lograr otorgar justicia a las víctimas de estos crímenes de odio. Cabe resaltar que, además de la CDMX, Nayarit es otro estado que castiga el transfeminicidio.

Por adilene