La periodista Anabel Hernández afirmó que la detención del exgobernador panista de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, no le causó sorpresa, debido a que su nombre había sido relacionado desde 2025 con la investigación por el aseguramiento de ferrotanques cargados con millones de litros de combustible de presunta procedencia ilegal en Coahuila.

Ruffo Appel fue detenido el pasado 16 de julio en Ensenada, Baja California, por su probable participación en los delitos de delincuencia organizada y contrabando de combustible. Posteriormente, un juez federal le impuso prisión preventiva junto con otros siete imputados mientras continúa el proceso penal.

La investigación comenzó a partir del aseguramiento de 33 ferrotanques con hidrocarburos realizado en julio de 2025 en Ramos Arizpe, Coahuila. De acuerdo con el Gobierno federal, las indagatorias permitieron identificar una de las redes de contrabando de combustible más amplias detectadas en el país.

Durante una mesa de análisis en Aristegui en Vivo, Hernández dirigió la atención hacia el empresario coahuilense Juan Manuel Muñoz Luévano, alias “El Mono” Muñoz, a quien señaló como una pieza relevante para comprender la propiedad de los ferrotanques y el funcionamiento de la presunta red de huachicol fiscal.

“¿Dónde está ‘El Mono’ Muñoz?”, cuestionó la periodista, al considerar indispensable que las investigaciones y las acciones de la justicia alcancen de manera equitativa a todos los posibles participantes del esquema.

Hernández recordó que Muñoz Luévano cuenta con antecedentes judiciales en Estados Unidos y sostuvo que fue detenido y liberado en México, pese a que su testimonio y sus operaciones empresariales podrían aportar elementos para conocer las rutas de importación, almacenamiento y comercialización del combustible introducido presuntamente de manera ilegal.

También cuestionó la posible responsabilidad de funcionarios de aduanas y corporaciones de seguridad que habrían permitido el paso de grandes cargamentos sin detectar las irregularidades fiscales y documentales.

La comunicadora señaló que debe verificarse la versión de que “El Mono” Muñoz habría colaborado como testigo protegido con autoridades estadounidenses. Advirtió que las investigaciones realizadas en ese país apuntan hacia un entramado transnacional en el que presuntamente participarían organizaciones criminales, empresarios y operadores de México y Estados Unidos.

Por su parte, la periodista María Idalia Gómez consideró que existían antecedentes sobre la relación de Ruffo Appel con las operaciones investigadas, aunque subrayó que corresponde a las autoridades determinar si su eventual responsabilidad derivó de una participación directa, una omisión o del papel desempeñado dentro de las empresas señaladas.

Ambas periodistas coincidieron en que el caso debe resolverse en el terreno jurídico, respetando el debido proceso y profundizando las investigaciones sobre todos los integrantes y beneficiarios de la presunta red de contrabando de combustible.

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