En un fallo notable del juicio federal que se extendió por más de dos meses en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, el jurado determinó hoy que el magnate musical Sean “Diddy” Combs no es culpable de los cargos más graves: tráfico sexual y conspiración para crimen organizado (racketeering). Sin embargo, fue declarado culpable en dos cargos menores: transporte para fines de prostitución.

Tras 13 horas de deliberación, el jurado resolvió:

Inocencia en dos cargos de tráfico sexual y uno de racketeering, que implicaban acusaciones sobre una red criminal para cometer delitos que abarcaban abuso, secuestro y sobornos  . Culpabilidad en dos cargos vinculados al transporte de personas para ejercer prostitución, cada uno con una pena máxima de hasta 10 años de prisión  .

El tribunal escuchó testimonios delicados, incluida la intervención de Cassie Ventura, ex pareja de Combs, quien describió abuso y coerción en fiestas privadas. A pesar de ello, el jurado consideró que no se acreditó fuerza, fraude o coerción en los cargos mayores  .

La defensa subrayó que las pruebas apuntaban más a relaciones consentidas y criticó la falta de sustento para el cargo de racketeering, señalando la complejidad del caso  .

Con la absolución en los cargos principales, Combs podría enfrentar una sentencia reducida por los cargos relacionados con prostitución, aunque los años de prisión potencial son significativos. Se espera que la fase de sentencia se programe en las próximas semanas.

Este veredicto marca un hito en uno de los procesos penales más mediáticos y controvertidos del sector musical, donde el famoso productor fue acusado de encabezar un emporio criminal y someter a mujeres a abuso y explotación. La resolución parcial del jurado genera intensos debates sobre los límites entre la conducta sexual privada y la responsabilidad penal.