La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha ordenado la clausura del Zoológico La Pastora, luego de las irregularidades detectadas tras el caso de la osa conocida como Mina. El procedimiento se ejecutó como parte de una supervisión mayor que evidenció incumplimientos en la normativa ambiental y de bienestar animal.

De acuerdo con las autoridades federales, la clausura es precautoria y busca garantizar el bienestar de los ejemplares y evitar riesgos adicionales mientras se lleva a cabo una investigación profunda. El Zoológico La Pastora deberá suspender actividades hasta que se demuestre que corrige las condiciones detectadas y cumple con la normatividad aplicable.
El caso de Mina ha generado amplio rechazo social. La osa estuvo bajo cuidados del zoológico, pero se descubrió que presentaba condiciones inadecuadas, lo que derivó en que las autoridades ambientales fortalecieran las verificaciones de higiene, espacio, alimentación y manejo sanitario de los animales del recinto.
La clausura pues implica que no se permitirá el acceso público ni nuevas capturas de ejemplares hasta que las autoridades verifiquen la implementación de medidas correctivas. Además, los responsables del zoológico deberán presentar un plan para remediar los daños y garantizar las condiciones mínimas que establece la Ley General de Vida Silvestre.
Este episodio marca un precedente en Coahuila respecto al rigor que Profepa está dispuesto a ejercer en recintos con animales. La clausura de La Pastora envía un mensaje claro: el bienestar animal es prioridad y las autoridades no dudarán en actuar ante incumplimientos graves.
