La empresa energética Cox anunció un ambicioso plan de inversión de 5,500 millones de euros entre 2026 y 2028, con un foco muy marcado en México.

Tras adquirir operaciones de Iberdrola por 3,700 millones de euros, Cox destinará alrededor de 2,600 millones justamente en territorio mexicano, buscando ampliar sus capacidades en generación, redes eléctricas y transición energética.
Uno de sus objetivos es duplicar ingresos (más de 6,000 millones de euros proyectados) y aumentar su EBITDA de 700 a 1,600 millones, aunque al mismo tiempo elevará su deuda hasta 4,800 millones.
El plan abarca inversiones en energía solar, eólica, almacenamiento de baterías y transporte de energía. Cox busca que México sea un pilar estratégico dentro de su expansión internacional.
Este movimiento tendrá implicaciones para el mercado energético nacional: competencia, alianzas con actores locales, regulación y expectativas de mejora en infraestructura eléctrica.
