Desde su retiro formal de la política, el expresidente Andrés Manuel López Obrador reapareció para condenar lo que calificó como un “prepotente atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela” y el “secuestro de su presidente”, en una crítica frontal a la injerencia de Estados Unidos en América Latina.
“Estoy retirado de la política, pero mis convicciones libertarias me impiden callar”, escribió el exmandatario, antes de lanzar un llamado explícito al presidente Donald Trump para que no actúe como “tiranía mundial” ni se deje llevar por los sectores más belicistas de su gobierno.
“Ni Bolívar ni Lincoln aceptarían que el gobierno de Estados Unidos actuara como una tiranía mundial. Presidente Trump: no caiga en la autocomplacencia ni escuche el canto de las sirenas. Mande al carajo a los halcones; usted tiene capacidad para actuar con juicio práctico” señaló AMLO.
En su mensaje, López Obrador advirtió que “la efímera victoria de hoy puede ser la contundente derrota del mañana” y subrayó que “la política no es imposición”.
El expresidente apeló a referentes históricos para reforzar su postura y recordó la máxima de Benito Juárez: “el respeto al derecho ajeno es la paz”. Se dijo “mexicano con mucho orgullo, pero también latinoamericano”, y cerró filas con la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien expresó su “apoyo incondicional”. El mensaje, breve pero contundente, cierra con una frase que resume el tono del pronunciamiento: “Por ahora no le mando un abrazo”. Una reaparición que, sin cargo ni estridencias, vuelve a colocar a López Obrador en el centro del debate continental
