El Sindicato Nacional Minero exigieron al gobierno federal castigar penalmente al empresario Germán Larrea Mota Velasco por la muerte de los trabajadores en Pasta de Conchos, Coahuila, tragedia minera ocurrida en 2006 y que, a dos décadas, sigue siendo señalada por familiares y organizaciones laborales como un caso pendiente de justicia.
De acuerdo con información publicada por La Jornada, el abogado sindical Óscar Alzaga Sánchez planteó esa demanda durante el seminario “La voz de las comunidades, los trabajadores y la academia”, realizado en la Universidad Autónoma de Zacatecas, donde participó en representación del dirigente nacional Napoleón Gómez Urrutia.
Alzaga Sánchez sostuvo que no basta con las acciones de rescate emprendidas en años recientes, sino que debe avanzarse en el deslinde de responsabilidades por el siniestro ocurrido el 19 de febrero de 2006 en la mina Pasta de Conchos, propiedad de Grupo México.
En aquel accidente murieron 65 mineros, de los cuales sólo 2 cuerpos fueron recuperados inicialmente, mientras las familias mantuvieron durante años la exigencia de rescate, verdad y castigo.
El caso volvió a cobrar fuerza a partir de 2020, cuando el gobierno federal reactivó las labores de recuperación de restos como parte de un plan de reparación. Hasta la semana pasada, según reportes recientes, se habían recuperado 33 cuerpos de los mineros fallecidos, mientras las familias mantenían la exigencia de localizar a todos los trabajadores y esclarecer responsabilidades.
Pasta de Conchos se convirtió en un símbolo de las condiciones de riesgo en la minería del carbón y de la falta de sanciones contra grandes corporativos mineros. Para familiares de las víctimas y organizaciones acompañantes, la tragedia no debe tratarse sólo como un accidente laboral, sino como resultado de omisiones empresariales y fallas de supervisión que permitieron operar una mina en condiciones inseguras.
En el encuentro realizado en Zacatecas, los participantes insistieron en que el Estado mexicano debe actuar contra Larrea y contra Grupo México, no sólo por Pasta de Conchos, sino también por otros daños acumulados en territorios mineros. Entre ellos destacaron el derrame en los ríos Sonora y Bacanuchi, ocurrido en 2014, cuando una fuga de sulfato de cobre acidulado de la mina Buenavista del Cobre contaminó la cuenca y afectó a comunidades de la región.
