Aunque históricamente las mujeres han sido quienes han visibilizado y encabezado las búsquedas de desaparecidos, cada vez más hombres salen “a palear” la tierra para encontrar a sus seres queridos. Padres rastreadores reconocieron que por los mandatos de género, que les impone ser proveedores y protectores de sus familias, muchos no se unen a estas acciones.
En un conversatorio con motivo del Día del Padre, que se celebra este domingo, manifestaron que son los hombres quienes corren más riesgo a la hora de salir a hallar alguna pista que los lleve a encontrar a sus hijos y hermanos.
Javier Barajas, padre de Guadalupe y Javier, desaparecidos y asesinados en 2020 y 2021 en Guanajuato, expuso que “es más fácil que perjudiquen a un buscador” que a una mujer.
Los halcones y delincuentes “te amenazan directamente; es un riesgo muy diferente ser un buscador a una madre”. Varias veces, compartió, “nos amenazaron ya con pistola en mano, andando en búsquedas”. No obstante, enfatizó, “este es el precio que hay que pagar”.
En redes sociales, Fundación para la Justicia señaló que entre 2010 y 2025 han sido asesinados 11 buscadores y cuatro han desaparecido, de los cuales 73 por ciento eran padres de las víctimas, y 27 por ciento, hermanos o hijos.
Indicó que las entidades con mayor número de ataques contra este sector son Guanajuato (cuatro), Veracruz (tres) y Guerrero (dos).
En el conversatorio, organizado por Fundar, José Luis Castillo, padre de Miranda –desaparecida el 19 de mayo de 2009–, mencionó que igual que a las mujeres, los años de búsqueda merman su salud. Las jornadas, dijo, son fuertes: “Pocas veces se oye hablar de las infecciones que levantamos, los dolores que se nos vienen, de cuántas veces hemos bajado de la sierra ya sin poder caminar porque traemos los zapatos todos llenos de espinas o venimos con alguna insolación”.
También habló sobre los recursos que invierten para salir a buscar y los costos que esto implica: “¿Saben que a veces nos tenemos que quedar a la intemperie, que tenemos que andar haciendo colectas, que tenemos que retirarnos de nuestras familias y durar dos o tres días lejos de ellas?”
Ignacio Arenas, quien busca a su hermano Juan Alonso, desaparecido el 1º de diciembre de 2019, expresó que en las búsquedas “te acabas” en cuestión de salud y en lo económico. “He perdido trabajo, pero no voy a dejar de buscar a mi hermano”.
