Organismos empresariales advierten que estas actividades se multiplican en plazas comerciales y colonias de Durango y Coahuila, mientras crece el temor de posibles fraudes, cobros intimidatorios y operaciones fuera de control.

Una preocupante señal de alerta se encendió en la Comarca Lagunera, luego de que durante una reunión de seguridad entre autoridades de Durango y Coahuila se expusiera la proliferación de sorteos en plazas comerciales, así como la creciente presencia de prestamistas de origen colombiano que operan en distintos sectores de la región.

El fenómeno ha generado inquietud entre representantes de la sociedad civil y organismos empresariales, quienes demandaron una revisión inmediata de estas actividades, ante la posibilidad de que algunas se desarrollen sin permisos, controles fiscales o mecanismos que garanticen la protección de los participantes y de las personas que solicitan dinero.

En el caso de los sorteos, se advirtió que cada vez es más común encontrar módulos instalados en centros comerciales, mercados y puntos de alta afluencia, donde se ofrecen vehículos, dinero en efectivo, viviendas, electrodomésticos y otros premios mediante la venta de boletos.

La facilidad con la que aparecen y desaparecen algunos de estos negocios ha despertado sospechas entre empresarios y consumidores, debido a que en muchos casos no se conoce públicamente quién los organiza, bajo qué permisos funcionan, cómo se realizan las premiaciones ni qué autoridad verifica que los ganadores realmente reciban lo prometido.

La preocupación aumenta por la promoción de sorteos a través de redes sociales, transmisiones en vivo y grupos de mensajería, donde los organizadores pueden captar importantes cantidades de dinero sin contar necesariamente con un establecimiento formal o un domicilio plenamente identificado.

Representantes empresariales señalaron que no se busca criminalizar todas estas actividades, pero sí evitar que la falta de supervisión abra la puerta a posibles fraudes, evasión fiscal, engaños a consumidores o esquemas que pudieran ser utilizados para ocultar el origen de recursos económicos.

Otro de los temas que encendió las alarmas fue la operación de prestamistas colombianos, relacionados comúnmente con esquemas de créditos rápidos, entregados sin requisitos bancarios, sin contratos claros y con pagos diarios o semanales.

Este tipo de préstamos resulta atractivo para comerciantes, trabajadores y familias que necesitan dinero de manera urgente y no tienen acceso a instituciones financieras. Sin embargo, las aparentes facilidades pueden convertirse en una pesada carga debido a los elevados intereses y a los métodos de cobranza empleados por algunos prestamistas.

En distintas ciudades del país, este sistema ha sido identificado como préstamo “gota a gota”, modalidad en la que se entregan pequeñas cantidades de dinero y posteriormente se exige el pago mediante visitas constantes a negocios y domicilios.

El temor de los sectores productivos es que estos esquemas se estén expandiendo silenciosamente por La Laguna, especialmente entre comerciantes ambulantes, propietarios de pequeños negocios y personas que atraviesan problemas económicos.

Durante la reunión se habría planteado la necesidad de identificar quiénes están detrás de estas operaciones, verificar la situación migratoria de los prestamistas extranjeros y determinar si los recursos que ofrecen tienen un origen legítimo.

También se consideró indispensable que las autoridades fiscales, financieras, migratorias y de seguridad compartan información para evitar que la falta de coordinación permita el crecimiento de redes de préstamos informales que podrían derivar en amenazas, extorsiones o actos de violencia contra quienes no logren cubrir las cuotas exigidas.

Organismos empresariales pidieron no minimizar el problema y actuar antes de que estas actividades alcancen dimensiones mayores. Señalaron que la ausencia de denuncias no necesariamente significa que no existan abusos, ya que muchas víctimas pueden guardar silencio por miedo a represalias o por desconocer ante qué autoridad deben acudir.

Ante este escenario, se hizo un llamado a la ciudadanía para evitar entregar dinero o información personal a organizadores de sorteos que no acrediten permisos, así como abstenerse de solicitar préstamos a personas que no proporcionen contratos, tasas de interés, comprobantes de pago y datos plenamente verificables.

La proliferación de sorteos y prestamistas informales representa ahora un nuevo reto para las autoridades metropolitanas de Durango y Coahuila, que deberán definir operativos, mecanismos de inspección y campañas preventivas para impedir que la necesidad económica de la población sea aprovechada por grupos que operan en la clandestinidad.

Empresarios y ciudadanos esperan que lo expuesto en la reunión de seguridad no quede únicamente como una advertencia, sino que se traduzca en investigaciones concretas, inspecciones y resultados que permitan conocer la verdadera magnitud de estas actividades en la Comarca Lagunera.

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