La presencia de alrededor de un centenar de boyas a la deriva en el río Bravo provocó una alerta de las autoridades estadounidenses y el cierre temporal de los cruces fronterizos entre Piedras Negras, Coahuila, y Eagle Pass, Texas, durante la noche del jueves.
Las estructuras forman parte del muro flotante instalado en el cauce del río como medida para contener el flujo migratorio y, por causas que no han sido precisadas, se desprendieron y comenzaron a desplazarse con la corriente.
Ante el riesgo de que las boyas impactaran contra la infraestructura fronteriza, las autoridades determinaron suspender preventivamente el tránsito por los cruces internacionales mientras se evaluaba la situación.
Hasta el momento, los puentes internacionales Uno, Dos y el ferroviario permanecen intactos y no se han reportado afectaciones estructurales ocasionadas por el desplazamiento de las boyas.
Personal de ambos lados de la frontera mantiene vigilancia sobre el cauce del río Bravo y las instalaciones internacionales, con el objetivo de prevenir riesgos para automovilistas, peatones y operaciones comerciales entre ambas ciudades.
