La relación entre la FIFA y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocarse bajo el escrutinio político luego de que el congresista demócrata Jamie Raskin solicitara formalmente al presidente del organismo, Gianni Infantino, comparecer ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes y entregar documentación sobre los contactos que ha mantenido con el mandatario, su administración y la Organización Trump.
En una carta enviada el domingo, Raskin —quien es el demócrata de mayor rango en dicho comité— pidió que la FIFA entregue, a más tardar el 9 de agosto, todos los registros relacionados con reuniones, comunicaciones, regalos, pagos, premios, apariciones públicas o cualquier otro beneficio otorgado a Trump, integrantes de su gobierno, familiares o empresas vinculadas al presidente estadounidense.
Además, el legislador solicitó los registros de visitantes de las oficinas que la FIFA opera en Nueva York y Miami, así como la conservación de mensajes intercambiados entre personal del organismo y funcionarios de la administración Trump, incluso aquellos enviados mediante aplicaciones de mensajería como Signal, Telegram, WhatsApp, X o Truth Social.
La petición forma parte de una investigación impulsada por los demócratas para revisar la cercanía entre Infantino y Trump, una relación que generó controversia durante la Copa del Mundo 2026 por diversos episodios, entre ellos la entrega del denominado “Premio de la Paz de la FIFA” al mandatario estadounidense, la apertura de oficinas del organismo en la Torre Trump y la intervención pública del presidente de EE.UU. en asuntos relacionados con el torneo.
Pese a la solicitud, la comparecencia de Infantino no es obligatoria por el momento. Al no contar con la mayoría en la Cámara de Representantes, los demócratas no pueden emitir una citación formal sin el respaldo de legisladores republicanos, por lo que la petición tiene carácter voluntario.
Hasta el momento, la FIFA no ha emitido una postura oficial sobre la carta enviada por Raskin
