Entre música, cantos, porras y aplausos, las comunidades que integran la Cuasiparroquia de San Francisco Xavier dieron este martes 28 de julio una cálida bienvenida al padre Roberto Rodríguez, quien asumió la responsabilidad de guiar pastoralmente a esta nueva comunidad católica.
El templo lució abarrotado por fieles provenientes de Coyote y de otras comunidades del sur de Torreón, quienes participaron con entusiasmo en una celebración eucarística considerada histórica para el sector.
Durante la ceremonia se realizó la lectura oficial del decreto mediante el cual se establece la creación de la Cuasiparroquia de San Francisco Xavier, así como el nombramiento del padre Roberto Rodríguez como responsable de esta nueva misión pastoral.
A pesar de las altas temperaturas y algunos imprevistos registrados durante la celebración, la comunidad permaneció atenta y participativa, acompañando cada momento con muestras de alegría y fe.
El Obispo de Torreón, Luis Martín Barraza Beltrán, aprovechó la ceremonia para reconocer y agradecer el trabajo realizado durante años por los sacerdotes Xaverianos en esta zona de la ciudad, particularmente en el sector que durante mucho tiempo fue conocido popularmente como “Cartolandia”.
En representación de la comunidad xaveriana estuvo presente el padre Rubén, quien recibió también el reconocimiento de los asistentes por la labor pastoral, social y comunitaria desarrollada entre las familias del sur de Torreón.
El Obispo recordó además a los sacerdotes que, desde la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima, han acompañado a estas comunidades y contribuido a fortalecer la presencia de la Iglesia.
Finalmente, encomendó al padre Roberto Rodríguez la nueva responsabilidad pastoral, consciente de que la naciente Cuasiparroquia de San Francisco Xavier enfrenta importantes retos, pero también cuenta con una comunidad organizada, participativa y dispuesta a caminar junto a su nuevo pastor.
La llegada del sacerdote fue recibida como el inicio de una nueva etapa para las familias de la zona, que entre aplausos, porras y expresiones de fe le hicieron saber que no estará solo en la misión que comienza.
