Saltillo, Coahuila.- Al ser considerado como un interno de alta peligrosidad, el exmarine estadunidense, Chad “N”, vinculado a proceso por el multihomicidio de la colonia Antonio Cárdenas, se encuentra recluido en una celda de máxima seguridad en el centro penitenciario de Saltillo.
De acuerdo con fuentes internas del centro penitenciario, a Chad se le mantiene aislado del resto de la población penitenciaria y tiene vigilancia permanente por parte del personal de custodia del Penal de Saltillo.
Aunque a Chad se le mantiene en un área especial considerada como de máxima seguridad del centro penitenciario, los derechos del imputado no son violados en ningún momento.
Según fuentes internas del centro penitenciario, a Chad se le permite salir de su celda y acudir a las áreas comunes del centro penitenciario como cualquier interno; sin embargo, se mantiene una vigilancia constante.
El exmilitar estadunidense Chad “N” es considerado como un interno de alta peligrosidad debido a que él mismo señaló durante la audiencia de vinculación a proceso que padece un trastorno de estrés postraumático y que puede tener episodios de extrema violencia.
A Chad se le atribuye la masacre ocurrida en el interior de un domicilio ubicado en la colonia Antonio Cárdenas, donde tres personas, sus familiares políticos, fueron asesinadas, mientras su expareja continúa internada en un hospital luchando por sobrevivir.
Chad tiene antecedentes de violencia y, de acuerdo con la investigación realizada por el Ministerio Público, existen declaraciones que señalan que, en su casa, en los Estados Unidos, tiene varias armas de fuego, entre ellas una de las que probablemente utilizó para cometer dicha masacre.
Durante la audiencia donde se le vinculó a proceso, los abogados defensores de Chad presentaron un dictamen médico en el que se le diagnosticó con trastorno de estrés postraumático derivado de su servicio en las fuerzas armadas de la unión americana.
El dictamen refiere que Chad padece de episodios de ansiedad, que presenta dificultad para dormir, que cualquier ruido o estruendo lo puede alterar, todo producto del trauma que vivió cuando se registró un tiroteo en la base militar de Fort Hood, en Texas.
