El dolor se hizo visible este viernes a las puertas de la Escuela Secundaria General Número 13, en la comunidad de La Unión, donde familiares, estudiantes, docentes y vecinos comenzaron a despedir a Nery Edith Nerváez González, subdirectora del plantel, fallecida tras el ataque ocurrido un día antes.

Flores, veladoras y una fotografía de la maestra fueron colocadas en el acceso principal de la secundaria, formando un improvisado memorial en recuerdo de quien durante años formó parte de la comunidad educativa.

Alrededor de 20 veladoras fueron acomodadas en forma de cruz, mientras alumnos y habitantes de la zona se acercaban al lugar para expresar sus condolencias y recordar a la docente de 56 años.

La secundaria permanece cerrada y bajo vigilancia policial, en medio de las diligencias que continúan realizando las autoridades para esclarecer la agresión ocurrida la mañana del jueves.

Nery Edith perdió la vida a consecuencia de las heridas provocadas durante el ataque, en el que también resultaron lesionados dos profesores, un estudiante de 13 años y una mujer.

El menor sufrió una grave lesión en una de sus manos y tuvo que ser sometido a una intervención quirúrgica, mientras que uno de los docentes presentó heridas de consideración en la cabeza y permanece bajo atención médica.

De acuerdo con las investigaciones iniciales, dos hermanos gemelos de 18 años, exalumnos de la institución, habrían ingresado al plantel portando armas blancas y petardos, con los que generaron momentos de pánico entre alumnos y trabajadores.

Los jóvenes fueron detenidos después de los hechos y permanecen bajo investigación para determinar su situación jurídica y establecer las circunstancias que los llevaron a cometer la agresión.

La Fiscalía General del Estado de Coahuila mantiene abiertas distintas líneas de investigación, entre ellas el entorno familiar, social y digital de los detenidos.

Las autoridades también analizan sus dispositivos electrónicos y actividad en redes sociales ante la posibilidad de que existiera influencia de contenidos relacionados con ataques ocurridos en otros países.

Mientras las investigaciones continúan, la comunidad de La Unión enfrenta el duelo por la pérdida de una integrante de su escuela.

Frente al portón de la secundaria, las veladoras encendidas, las flores y la fotografía de Nery Edith se convirtieron en símbolo del recuerdo de una comunidad educativa marcada por una jornada de violencia que cambió para siempre la vida del plantel.

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