Los primeros avistamientos se registraron en Acuña, Múzquiz, Monclova y Cuatro Ciénegas. Tres ejemplares equipados con transmisores ya fueron detectados en territorio coahuilense, mientras especialistas prevén que el mayor flujo migratorio se presente durante la segunda quincena de octubre.

La mariposa monarca ya comenzó a teñir de naranja los paisajes de Coahuila. Después de recorrer extensas distancias desde Canadá y Estados Unidos, los primeros grupos de esta especie ingresaron al estado como parte de su extraordinaria migración anual hacia los bosques de Michoacán y el Estado de México, donde pasarán el invierno.

El Programa Correo Real, de Protección de la Fauna Mexicana (Profauna A.C.), confirmó que el lunes 5 de octubre de 2026 se incrementaron los avistamientos y comenzaron a recibirse registros fotográficos que permiten documentar el paso de las primeras mariposas migratorias por territorio coahuilense.

Linabeth Flores, directora de Comunicación del Programa Correo Real, explicó que, aunque previamente se habían recibido reportes aislados, fue a principios de esta semana cuando comenzó a observarse una presencia más significativa de ejemplares en distintos municipios.

Los primeros registros se concentran principalmente en Acuña, Múzquiz, Monclova y Cuatro Ciénegas, localidades que forman parte de los corredores naturales utilizados por las monarcas durante su desplazamiento hacia el centro del país.

En Acuña se documentaron ejemplares alimentándose de flores de polocote y granada, así como una de las primeras agrupaciones de descanso, conocidas como perchas, en el Parque Eólico Sierra de Acuña.

En Múzquiz, las observaciones incluyen las instalaciones del Instituto Tecnológico Superior, mientras que en Monclova se reportó la presencia de una mariposa sobre un arbusto de duranta. También se han recibido registros en Cuatro Ciénegas, confirmando que el fenómeno comienza a extenderse por diferentes puntos de la entidad.

Siguen su recorrido mediante transmisores Bluetooth

Uno de los aspectos más novedosos de esta temporada migratoria es el uso de tecnología para conocer con mayor precisión las rutas de desplazamiento de las mariposas.

A través de Project Monarch, una iniciativa internacional de seguimiento científico, investigadores han colocado pequeños transmisores en ejemplares de esta especie, lo que permite detectar su paso por diferentes regiones de América del Norte.

De acuerdo con los registros difundidos esta semana, al menos tres mariposas equipadas con transmisores fueron detectadas en Coahuila, principalmente en las inmediaciones de Acuña y Múzquiz.

Esta tecnología representa un avance para la investigación, pues permite obtener información sobre el desplazamiento individual de los insectos, identificar posibles corredores migratorios y comprender mejor los desafíos que enfrentan durante su viaje.

Esperan mayor presencia de monarcas en los próximos días

Aunque la migración ya comenzó a documentarse en Coahuila, especialistas de Correo Real señalan que el mayor movimiento todavía está por llegar.

Las estimaciones apuntan a que el flujo más importante podría registrarse entre 10 y 15 días después de los primeros avistamientos del 5 de octubre, conforme nuevos grupos de mariposas continúen desplazándose hacia el sur.

Durante su recorrido, estos insectos aprovechan las corrientes de aire y realizan paradas estratégicas para alimentarse del néctar de diversas flores, recuperar energía y descansar en árboles y otros espacios con condiciones favorables.

La ruta que siguen las monarcas es considerada uno de los fenómenos migratorios más extraordinarios del mundo animal, ya que algunos ejemplares recorren más de cuatro mil kilómetros desde sus zonas de origen en Canadá y Estados Unidos hasta los sitios de hibernación ubicados en las montañas del centro de México.

Llaman a protegerlas durante su paso por Coahuila

La llegada de la mariposa monarca también representa una oportunidad para promover la participación ciudadana en su conservación.

A través de Correo Real, programa que inició actividades en 1992, se ha consolidado una red de monitoreo que permite conocer las rutas migratorias y documentar los espacios utilizados por la especie para alimentarse y descansar.

La organización invita a la población a fotografiar y registrar los avistamientos, indicando el municipio, la fecha, la ubicación y, de ser posible, el número aproximado de ejemplares observados.

También es importante evitar capturarlas, manipularlas o alterar las agrupaciones que forman al descansar, así como conservar las plantas con flores que les proporcionan alimento.

Los reportes ciudadanos pueden enviarse mediante la plataforma oficial de Correo Real, donde cada observación contribuye a documentar esta migración y fortalecer las acciones para proteger a una de las especies más emblemáticas de América del Norte.

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