Brasilia, Brasil.— El senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, huyó de Brasil rumbo a Estados Unidos, apenas dos días después de perder las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva, quien calificó su partida como un “acto vergonzoso”.
La salida del excandidato presidencial de derecha se produjo en medio de investigaciones judiciales en su contra y después de que el Supremo Tribunal Federal (STF) ordenara la entrega de sus pasaportes a la Policía Federal, además de prohibirle abandonar territorio brasileño.
De acuerdo con información difundida, un aliado cercano al senador y una fuente del gobierno estadounidense confirmaron su traslado a Estados Unidos. Un integrante de su entorno familiar señaló que había llegado al estado de Florida.
Paralelamente, el Departamento de Estado estadounidense informó que la administración del presidente Donald Trump concederá visados a Flávio Bolsonaro y a su familia, permitiéndoles ingresar y permanecer en territorio norteamericano.
El presidente brasileño reaccionó durante un encuentro con simpatizantes en el Palacio de la Alvorada, celebrado el martes con motivo de su cumpleaños número 81.
“Ese acto de salir de Brasil es vergonzoso”, declaró Lula, quien cuestionó que su adversario abandonara el país cuando enfrenta investigaciones de la justicia.
También sostuvo que quienes enfrentan señalamientos deben responder ante la justicia y defenderse por las vías legales.
Flávio Bolsonaro es investigado por presuntas operaciones de lavado de dinero, entre ellas un caso relacionado con plataformas de apuestas en línea y otro sobre el financiamiento de una película que aborda la trayectoria política de su padre, Jair Bolsonaro.
El ministro Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, había ordenado al senador entregar sus pasaportes antes del mediodía del martes, disposición que no cumplió.
Un día antes, Bolsonaro había rechazado públicamente la posibilidad de abandonar Brasil y aseguró que entregaría sus documentos para defenderse de las acusaciones, que consideró un intento de intimidación.
El senador y las otras personas señaladas en las investigaciones han negado haber cometido irregularidades. Hasta este miércoles 28 de octubre, Bolsonaro no era considerado formalmente prófugo, debido a que no existía una orden de arresto en su contra.
