Sin nada en juego desde hace varias jornadas, Santos Laguna volvió a mostrar una versión limitada y cayó 2-0 como visitante ante Atlético de San Luis, en un duelo donde los locales resolvieron con eficacia y orden.

El primer gol llegó al minuto 23 por conducto de Leonardo Flores cuando aprovechó una desatención defensiva en zona baja: tras un desborde por la banda derecha, el balón fue enviado al área y definido de primera intención, dejando sin opciones al arquero santista. La jugada evidenció nuevamente los problemas de marca y coordinación en la última línea de los laguneros.
Para la segunda mitad, Santos intentó adelantar líneas, pero sin profundidad ni claridad en la generación ofensiva. La posesión fue estéril durante varios lapsos, con poca conexión entre mediocampo y delantera.
El segundo tanto cayó en tiempo de compensación, en una jugada a balón parado por parte de Joao Pedro que terminó por sentenciar el encuentro. Un remate dentro del área, tras una serie de rebotes, amplió la ventaja para los potosinos y confirmó el dominio local.
En términos tácticos, Santos Laguna volvió a mostrar carencias en transición defensiva, poca presión efectiva en salida rival y escasa contundencia en el último tercio. A lo largo del encuentro, el equipo generó pocas oportunidades claras de gol y no logró incomodar de manera constante al guardameta rival.
Con este resultado, los Guerreros mantienen una inercia negativa en condición de visitante y continúan en la parte baja de la tabla, ya sin posibilidades matemáticas de acceder a la fase final del torneo.
El cierre de campaña para Santos será únicamente de trámite, con la obligación de replantear su funcionamiento de cara al próximo torneo, especialmente en aspectos como solidez defensiva, generación ofensiva y regularidad fuera de casa.
