El Gobierno de Estados Unidos volvió a colocar bajo los reflectores a los líderes de Los Chapitos al reiterar la recompensa de hasta 10 millones de dólares por información que permita la captura de Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y considerados por las autoridades estadounidenses como dos de los principales operadores del Cártel de Sinaloa.
La actualización de las fichas de búsqueda forma parte de la estrategia de Washington para intensificar la persecución de las estructuras responsables del tráfico de fentanilo y otras drogas hacia territorio estadounidense. Ambos son señalados como objetivos prioritarios por agencias como el Departamento del Tesoro, el Departamento de Estado y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Las autoridades estadounidenses mantienen vigente la oferta de 10 millones de dólares por cada uno de los dos hermanos que permanecen prófugos, mientras continúan las investigaciones y procesos judiciales contra otros integrantes de la familia Guzmán que ya enfrentan cargos en Estados Unidos.
La ofensiva contra Los Chapitos se ha fortalecido en los últimos meses con sanciones financieras, bloqueos a empresas presuntamente vinculadas con la organización criminal y una mayor cooperación entre agencias federales estadounidenses para desarticular las redes de producción y distribución de fentanilo.
El Gobierno de Estados Unidos sostiene que Iván Archivaldo y Jesús Alfredo heredaron parte de la estructura criminal que encabezó Joaquín Guzmán Loera y actualmente son identificados como figuras clave dentro de la organización, por lo que mantiene activa la recompensa para cualquier información que conduzca a su arresto o condena.
