La posible regulación del uso de teléfonos celulares dentro de las escuelas de Coahuila avanza como una propuesta que busca reducir distracciones en las aulas, atender problemas relacionados con el ciberacoso y establecer reglas claras para el uso de dispositivos móviles durante la jornada escolar.
La diputada local Magaly Hernández explicó que el planteamiento no contempla una prohibición absoluta de los teléfonos celulares, sino un modelo gradual en el que cada dispositivo podría ser entregado al inicio de las actividades o colocado en espacios destinados para su resguardo.
De aprobarse la propuesta, las y los estudiantes tendrían que dejar sus celulares al comenzar la jornada escolar y recuperarlos posteriormente, aunque el protocolo definitivo dependerá del esquema que se establezca para los planteles educativos de Coahuila.
Según Hernández, el objetivo principal es evitar que los teléfonos se conviertan en una fuente permanente de distracción durante las clases, sin impedir su utilización cuando los docentes consideren que pueden servir como herramienta académica.
Uno de los modelos que se encuentra bajo análisis establece que los alumnos entreguen sus teléfonos celulares a la prefectura al inicio de la jornada o los depositen en lockers especialmente destinados para mantenerlos resguardados.
Los dispositivos permanecerían fuera del alcance de los estudiantes durante buena parte del horario escolar y serían devueltos cerca de la salida.
Magaly Hernández explicó que en entidades donde ya existen esquemas similares, los teléfonos pueden entregarse nuevamente aproximadamente 15 minutos antes de que concluyan las actividades.
