El Gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco (Morena-PES-PT) ha tenido al crimen organizado como una sombra de su gestión que inició hace tres años y tres meses, un 1 de octubre de 2018.
Los señalamientos de nexos de narcotraficantes con políticos en Morelos, entidad que terminó 2021 con su peor cifra de asesinatos en la última década, ha sido una constante que ya alcanzó en este año al propio Mandatario estatal.
Recorre la reciente historia del narcotráfico y la política en una Morelos capitaneada por el reconocido futbolista y ex Alcalde de Cuernavaca.
El crimen organizado no ha tenido problema en amenazar en varias ocasiones a altos mandos del Gobierno de Morelos, el caso más reciente este 5 de enero con tres mantas con amenazas para el Gobernador Blanco, colocadas en Yautepec y Cuautla.
En ellas, se acusa a Blanco Bravo de recibir dinero de presuntos criminales y realizar actos ilegales durante su gestión como Edil.
También en junio de 2020, un texto con amenazas fue colgado sobre el puente Tabachines en contra de Hugo Eric Flores, líder del extinto Partido Encuentro Solidario (PES) y allegado a Blanco Bravo. Además de las dos anteriores, en varias ocasiones han sido colgados mensajes en lonas contra José Manuel Sanz, Jefe de Oficina de la Gubernatura, en donde lo señalan de apoyar a un grupo llamado “Los Colombianos”, dedicados a la extorsión.
Las recientes ‘narcomantas’ encontradas en la región centro de Morelos resurgieron la petición de justicia de activistas por el caso de su compañero Samir Flores, líder opositor de la termoeléctrica de la entidad que fue asesinado en febrero de 2019 justo unos días antes de que el presidente López Obrador pusiera en marcha por la fuerza, la termo eléctrica a la que Samir como líder social, se oponía.
En los textos, se aseguró que Blanco Bravo tiene datos exactos de ese crimen que ocurrió en el poblado de Amilcingo, en Temoac, y por lo cual sólo hay un detenido (30 septiembre de 2021), lo que causó un pronunciamiento del Frente de Pueblos Unidos de Morelos, Puebla y Tlaxcala.
En las mantas presuntamente firmadas por un narcotraficante conocido como “El Señorón” se insinúa que Samir fue asesinado por contrato a petición de autoridades estatales.
(Con información de Reforma)
