El Miércoles de Ceniza marca el inicio de un camino de arrepentimiento, de morir para resucitar en Cristo, de acuerdo con información de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
Además, da inicio a la Cuaresma, el periodo de 40 días que simboliza el tiempo que Jesús pasó vagando por el desierto y que preceden a la Semana Santa. En este periodo los católicos hacen ayuno, oran, dan limosna y se preparan para la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
¿Cuál es el origen?
El Miércoles de Ceniza tiene sus antecedentes en la tradición judía. Para este pueblo, la ceniza era un símbolo que representaba la fugacidad de la vida y el arrepentimiento de los pecados. Los judíos se cubrían el cuerpo con ceniza para demostrar que intentaban acercarse a Dios. Esa costumbre fue adoptada por los cristianos pero de una forma distinta a la actual.
En la tradición bíblica la ceniza hace referencia a un sentimiento de humildad, particularmente delante de Dios. En consecuencia, cubrir la cabeza con ceniza era un signo externo de la actitud y los sentimientos de quien, reconociendo su indignidad delante de Dios, manifiesta su arrepentimiento, según el CEM.
