Torreón, Coahuila. – Coahuila no ha tenido un proceso electoral más convulso que el vivido hace casi cinco años en que resultó electo Miguel Ángel Riquelme Solís, gente del gabinete se lanzó en su contra como candidatos y no como operadores políticos, reconoció el propio mandatario estatal.
En Coahuila la desbandada priista de funcionarios y actores políticos fue más notoria en la última elección para gobernador, que ahora, a más de un año de la elección para la renovación del cargo en nuestra entidad,
En torno a la sucesión gubernamental en Coahuila, comentó que empieza a manifestarse el acomodo de las fuerzas y liderazgos que ya están anunciando su salida hacia otros campos políticos, pero esto no afecta los objetivos que ya tienen trazado su gobierno en el terreno administrativo.
En todo proceso electoral se registran acomodos al interior del gobierno en turno, pero uno de los procesos más compulsos que se han vivido fue la última elección de gobernador en Coahuila, donde él resultó electo y en donde se reacomodaron todo tipo de fuerzas, muchos emprendieron su salida del PRI, como Noé Garza, Javier Guerrero y otros más, hubo muchos reajustes, más que ahora, explicó.
“De eso no hay que preocuparnos, todo se resuelve, unos se van, otros llegan y es ahí donde se equilibran las fuerzas, no pasa nada, hay que tomarse como es, sin minimizar el fenómeno”, manifestó.
Cada personaje, militante del partido tiene la oportunidad, a través de la estructura, de hacer seguidores, pero ni los electores ni las estructuras son canicas, son seres humanos y uno no los puede mezclar, pero la afectación mayor se observa hasta cuando ya salen los candidatos y todo se acomoda.
Sin embargo, dijo que hasta ahora, su administración no ha tenido ninguna dimisión, pero en el transcurso del tiempo se verá cómo se desenvuelven las cosas.
Riquelme Solís advirtió que, manteniendo un respeto hacia sus adversarios políticos, se puede trabajar mejor, por lo que será respetuoso del proceso electoral del 2023 y de todos los procesos.
Conforme pase el tiempo van a ir ocurriendo cosas, ahora se encuentra revisando los compromisos que hizo con la ciudadanía y son pocos los compromisos que le quedan por cumplir, uno de ellos eran las grandes obras para Torreón y las va a terminar.
El tiempo que le queda como gobernador lo dedicará para concretar proyectos y lo político se va ir acomodando.
Desbandada de priistas no es algo que no haya sucedido en Coahuila, por ahora no se observa una problemática de la que no pueda hacer frente el partido, que en su dinámica y en su estructura es fuerte, concluyó.
