La suspensión de la discusión y análisis de la iniciativa ciudadana para prohibir las corridas de toros en la Ciudad de México ha desatado una fuerte controversia, con amenazas de cierre del Congreso local y el Tribunal Superior de Justicia (TSJ).
La Sala Constitucional del TSJ ordenó al Congreso local suspender la discusión de la iniciativa, tras un recurso presentado por un diputado local.
Organizaciones animalistas y algunos diputados han calificado la decisión del TSJ como un acto de “corrupción” y una intromisión en las funciones del Poder Legislativo.

Los defensores de la iniciativa argumentan que las corridas de toros son un acto de maltrato animal y que deben prohibirse.
El recurso argumenta que la prohibición de la tauromaquia tendría consecuencias económicas negativas para el sector taurino y sus trabajadores.
Se han presentado amparos colectivos contra la decisión del TSJ.
Existen amagos de cerrar las instalaciones del congreso y del tribunal en protesta.
Los detractores argumentan que la tauromaquia es una tradición cultural y que su prohibición afectaría a miles de familias que dependen de esta actividad.
La iniciativa ciudadana para prohibir las corridas de toros había avanzado en el Congreso local y se esperaba su votación en el pleno.
La decisión del TSJ ha generado un debate sobre los límites entre los poderes Legislativo y Judicial.
