El senador colombiano y precandidato presidencial del partido Centro Democrático, Miguel Uribe Turbay, murió esta madrugada en la Clínica Fundación Santa Fe de Bogotá, tras más de dos meses de esfuerzo médico luego de haber sido víctima de un atentado en junio. Tenía apenas 39 años.
El 7 de junio de 2025, durante un mitin en el parque “El Golfito”, en el barrio Modelia (Fontibón, Bogotá), Uribe recibió tres disparos —dos de ellos en la cabeza—, por parte de un joven de aproximadamente 14 o 15 años. Fue trasladado inmediatamente a cuidados intensivos.
Tras una fase inicial de respuesta favorable, su salud se complicó con una hemorragia intracraneal el 9 de agosto, tras la cual entró nuevamente en estado crítico. Finalmente, el senador falleció en la madrugada del 11 de agosto.
Voces e impacto
El país se encuentra consternado. Figuras prominentes como el expresidente Álvaro Uribe expresaron que la muerte de Miguel significaba “el asesinato de la esperanza”, al tiempo que rechazaron el retorno de la violencia política como instrumento de supresión.
Su esposa, María Claudia Tarazona, dejó un emotivo mensaje en redes: “Pido a Dios que me muestre el camino para aprender a vivir sin ti… Descansa en paz, amor de mi vida, yo cuidaré de nuestros hijos”.
Trayectoria y legado
Nacido en 1986 en Bogotá, Miguel Uribe Turbay era nieto del expresidente Julio César Turbay Ayala y venía de una familia marcada por la tragedia: su madre, la periodista Diana Turbay, fue víctima de un episodio violento durante la época del narcotráfico.
Abogado de formación (Universidad de los Andes y Harvard Kennedy School), fue concejal, secretario de gobierno de Bogotá y senador desde 2022. Su figura se alzó como voz crítica frente al gobierno de Gustavo Petro y promovía políticas de seguridad y orden como eje de su carrera.

Investigación en curso
Un adolescente fue detenido en el sitio del crimen, y las autoridades también capturaron a otros implicados, incluyendo a un presunto autor intelectual apodado “el Costeño”. La Fiscalía clasifica el hecho como un atentado político y continúa profundizando en posibles redes criminales detrás del ataque.
