En una decisión polémica, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que renombra el Departamento de Defensa de Estados Unidos como el “Departamento de Guerra”, sujeto a aprobación del Congreso para formalizar el cambio.

El anuncio llega junto a una operación masiva del ICE en una planta de Hyundai en Georgia que derivó en la detención de 475 trabajadores, muchos de ellos surcoreanos, generando tensión diplomática con Seúl.
Además, Trump desplegó 10 aviones F-35 hacia Puerto Rico en una ofensiva contra cárteles de droga, designando al Departamento del Pentágono como “Departamento de Guerra” para reforzar su estrategia militar.
Mientras tanto, los datos de empleo en EE.UU. reflejaron una débil creación de sólo 22 mil puestos en agosto, situación que añade presión sobre la economía doméstica.
Con esta serie de movimientos, la administración busca proyectar una postura firme ante amenazas, pero al precio de generar controversia política y diplomática.
