En un emocionante apertura del Grupo C del Mundial Sub-20, México y Brasil repartieron puntos con un marcador final de 2-2 en el Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos.
El partido comenzó con México dando el golpe temprano. Al minuto 10, un centro enviado por Gilberto Mora encontró la cabeza de Tahiel Jiménez, y aunque el primer remate del portero fue rechazado, Alexéi Domínguez aprovechó el rebote para abrir el marcador. Sin embargo, la alegría mexicana no duró mucho: al minuto 21, Coutinho igualó con un potente disparo desde la medialuna que venció al portero Emmanuel Ochoa.
Ya en el segundo tiempo, Brasil se adelantó con un tanto de Luighi tras una jugada que tomó por sorpresa a la defensa azteca. Pero el equipo tricolor no bajó los brazos: en el minuto 86, con un centro desde un tiro de esquina ejecutado por Mora, Diego Ochoa conectó de cabeza para sellar el empate.
A lo largo del enfrentamiento, México mostró momentos de dominio, verticalidad en sus ataques y un planteamiento atrevido frente a uno de los equipos favoritos del torneo.
Aunque fallas en la última línea impidieron que el resultado fuera favorable, el empate rescatado en los minutos finales refleja el carácter y la resiliencia del plantel juvenil.
Para este encuentro, el técnico Eduardo Arce alineó desde el inicio a jóvenes promesas como Gilberto Mora, Elías Montiel y Obed Vargas.
El objetivo del cuerpo técnico es claro: avanzar lo más lejos posible en un grupo que presume dificultades, con rivales como España y Marruecos.

Con este resultado, México y Brasil suman 1 punto cada uno, ubicándose empatados en la tabla del Grupo C. Arriba del grupo queda Marruecos, que venció 2-0 a España en otro juego de la llave.
El Tri deberá mantener el ánimo alto, pues su siguiente duelo será contra España el martes 1 de octubre, en el intento por asegurar su lugar en la fase de eliminación directa.
