Una función de despedida de un circo estuvo a punto de terminar en tragedia, luego de que un sujeto ingresó con un arma de fuego presuntamente para agredir al payaso, quien también es el administrador del lugar de entretenimiento, tras un altercado que se registró horas antes con varios menores de edad, aunque se desconoce si el hombre tiene algún parentesco con la familia del niño.

Los hechos se registraron en el ejido Concordia, del municipio de San Pedro y de acuerdo a lo que relataron las personas, cuando observaron al sujeto que portaba el arma de fuego, entre la camiseta y la pantalonera que portaba, se originó el pánico entre los más de cien asistentes, puesto que empezaron a gritar al tiempo que desalojaban el lugar, además de llamar a los servicios de emergencia para solicitar la presencia de las corporaciones policíacas, pero para cuando llegaron el hombre ya se había retirado.

De acuerdo al relato que dio el administrador, alrededor de las cinco de la tarde del lunes, un grupo de cuatro o cinco niños lanzaron piedras a los vehículos y “estrellaron” el vidrio de la casa rodante, situación que ya había ocurrido en otras ocasiones, pero esta vez corrió para ver quienes eran y alcanzó a uno de los menores, quien le dijo que él no había sido, pero que podía llevarlo a los domicilios de los responsables del hecho.

Relató que su esposa se subió en la parte trasera con el menor, mientras el manejaba el vehículo y se dirigieron a las casas de los otros menores, pues afirmó que su intención era notificarles a los padres la “travesura” que sus hijos habían hecho para que les pusieran orden, incluso dijo que tres de ellos reconocieron la falta y se disculparon por los daños ocasionados por los menores.

En tanto que los padres del menor que los llevó a la casa de los otros no tuvieron la misma reacción. Y para cuando ellos llegaron al circo, ya que tenían que preparar una última función que ofrecerían gratuitamente en agradecimiento porque desde hace aproximadamente 49 años los reciben en esa área, conformada por los ejidos Rosita, Urquizo y Concordia, pero apenas había descendido del auto fueron abordados por los presuntos agresores, quienes estaban sumamente encolerizados y con palabras altisonantes, reclamaron el “secuestro” del menor, lo que derivó en una golpiza y aunque algunos vecinos reconocieron que, se acercaron para ver lo que ocurría, nadie se atrevió a intervenir, incluso también llegó el juez de la comunidad, quien tampoco pudo hacer nada, ya que las personas no entraban en razón.

Algunos testigos mencionaron que, tras la riña llamaron a la policía y fue cuando, las personas se calmaron y después de lo sucedido, el resto de la familia de cirqueros sugirieron que suspendieran la función, ya que, la madre del menor permanecía en la entrada del lugar, en tanto que el padre se hizo a un lado al ver a los uniformados, pero la mujer continuaba con la actitud amenazante, por lo que dijeron que tenían temor de que algo ocurriera, pues incluso les dijo; “ahorita que estén todos adentro, vamos a prenderle al circo”.

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