Una nueva caravana de migrantes centroamericanos ha partido este lunes desde Honduras con el objetivo de llegar a la frontera con Estados Unidos, siguiendo la misma ruta que recorrieron miles de personas el año pasado en al menos tres caravanas.
El presidente Donald Trump a primera hora de este martes ha dicho en Twitter que “solo los detendrá un muro”.
Así, el mandatario ha aprovechado para arremeter contra los líderes demócratas, Nancy Pelosi y Chuck Schumer, que no aprueban su solicitud de 5,700 millones de dólares para un muro. ¡Dejaos de juegos políticos y terminad el cierre!”, ha añadido el presidente.
Unos 600 migrantes se congregaron bajo una incesante lluvia en la estación de autobuses de San Pedro Sula, una de las ciudades más violentas del mundo, y decidieron partir en la oscuridad, horas antes de la salida prevista inicialmente para el martes. Las autoridades hondureñas pidieron a los migrantes desistir de su pretensión de salir del país con la idea de llegar al país del norte.
Alrededor de 300 personas, principalmente mujeres y niños, subieron a 30 buses pequeños con la intención de ir hasta la frontera con Guatemala. Otras 300 se echaron a andar hacia la localidad fronteriza de Agua Caliente.
Uno de los integrantes le pidió el paraguas a un periodista diciendo que temía que su hija enfermase por la lluvia. Durante su marcha, algunos migrantes pidieron a propietarios de tiendas que les diesen comida o agua para el viaje.
A la estación de autobuses siguió llegando gente, por lo que es posible que el tamaño de la caravana aumente este martes.
