La mañana de este jueves, autoridades confirmaron la presencia de varios cadáveres en Ciudad Cuauhtémoc, los cuales habrían sido colgados y abandonados en el puente que conduce a Luis Moya.

Ante este hecho delictivo, la Secretaría de Seguridad Pública de Zacatecas emitió un comunicado a través de sus redes sociales, donde confirman que se trata de nueve cuerpos sin vida localizados en la carretera Federal 45; asimismo explican que se está llevando a cabo una intensa movilización policial en el municipio.

Sin embargo, minutos después del comunicado oficial, se confirma un cuerpo sin vida más, ascendiendo a 10 el número de víctimas.

La Policía de Investigación y peritos de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJEZ) ya se encuentran haciendo trabajos en el lugar, al mismo tiempo que se realiza un intenso operativo por parte de corporaciones de seguridad para dar con los responsables del múltiple homicidio.

Según testigos presenciales, sujetos armados irrumpieron domicilios en distintos puntos de la cabecera municipal y privaron de la libertad a aproximadamente 20 personas; diez de ellos fueron encontrados horas más tarde suspendidos del puente de la autopista federal 45 y de un árbol metros más adelante.

Los hechos comenzaron según familiares de las víctimas y testigos presenciales alrededor de las 03:00 horas cuando un convoy fuertemente armado de un aproximado de 50 hombres, irrumpió domicilios y sustrajo de ellos a un aproximado de 20 personas entre hombres y mujeres.

Tres horas más tarde, ya al filo de las 06:30 horas, nueve hombres fueron encontrados sin vida colgados en su mayoría por el cuello del puente crucero entre la autopista federal 45 y el camino que conduce a Luis Moya, un décimo hombre fue localizado también colgado a aproximadamente 500 metros del primer hallazgo en un árbol.

Todos los hombres sin vida quedaron a la vista de quienes transitaban por el lugar y al ser todos habitantes de este lugar, fueron en su mayoría identificados por su familiares cuando aún estaban colgados.

Decenas de personas se aproximaron hasta las líneas de acordonamiento las cuales estaban resguardadas por Guardia Nacional (GN), Ejército Mexicano y, Policía Estatal Preventiva (PEP) sorprendidos, asustados e indignados por lo que horas antes vivieron que, a voz desesperada de algunos habitantes decían “fue un infierno, se llevaron a muchas personas en presencia de sus familias”.

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