Estados Unidos y México han anunciado oficialmente una nueva etapa de su alianza contra el crimen organizado transnacional y el cambiante tráfico regional de narcóticos, pero los recientes anuncios indican que los dos países están centrando sus resultados en algunas de las mismas estrategias fallidas.
El secretario de relaciones exteriores de México, Marcelo Ebrard, se reunió el 14 de diciembre con varios delegados del gobierno estadounidense para celebrar el despegue oficial del Marco Bicentenario, según un comunicado del gobierno. Anunciado inicialmente a comienzos de octubre durante un “diálogo de alto nivel sobre seguridad”, el plan propone una “nueva visión compartida de la seguridad y la cooperación regional”.
En particular, el programa se propone prevenir el abuso de sustancias ilícitas mediante un enfoque de salud pública, reducir el tráfico de armas reforzando el rastreo e invirtiendo en mejor tecnología, ampliar el intercambio de información para desmantelar redes financieras ilícitas, aumentar la cooperación para facilitar las extradiciones y perseguir los laboratorios de procesamiento de narcóticos y los precursores químicos para interrumpir las cadenas ilegales de suministro, entre otras prioridades.
El secretario Ebrard comentó que la nueva iniciativa implica que ambos países “dejarán atrás la iniciativa Mérida”. Lanzada en 2007, esa campaña de seguridad binacional con un presupuesto de miles de millones de dólares fracasó en líneas generales en su propósito de mejorar la seguridad ciudadana, reducir la violencia, frenar la corrupción o confrontar la amenaza traída por las organizaciones criminales que trafican con narcóticos, armas y otras mercancías de contrabando.
Un día después del inicio de las nuevas campañas de seguridad de los gobiernos estadounidense y mexicano, el Departamento de Estado anunció “pasos importantes para reforzar … las medidas para frustrar y disuadir la actividad criminal transnacional”. De manera específica, los funcionarios señalaron que ahora ofrecerían hasta US$20 millones totales a quien entregara información que permitiera la captura de los miembros del Cartel de Sinaloa Ovidio Guzmán López, Iván Archivaldo Guzmán Salazar, Jesús Alfredo Guzmán Salazar y Joaquín Guzmán López.
