Ayer en el senado se presentó un proyecto de dictamen, incluida la minuta que se aprobó el año pasado, y así destrabó la discusión para legalizar el uso recreativo de la mariguana, al acordar que para evitar que los narcotraficantes se refugien en las nuevas reglas para operar con impunidad, se fijará que a partir de 28 kilos de cannabis se considerará un delito a castigar con hasta 10 años de cárcel.
En relación a la posesión de cannabis psicoactivo con la finalidad de realizar las conductas previstas en la fracción 1 del artículo 194 de este código (Penal Federal en materia de narcotráfico) sólo será sancionada cuando la cantidad de la que se trate sea igual o superior a la que resulte de multiplicar por mil el monto establecido en la tabla prevista en el artículo 479 de la Ley General de Salud (28 gramos), sin la licencia correspondiente a que se refiere la Ley Federal para la Regulación del Cannabis Psicoactivo”, dice el proyecto de dictamen.
En el documento, se excluye en esta regulación al cáñamo y establece derechos para los no consumidores de mariguana, como el poder presentar una denuncia si el humo de los consumidores altera su derecho a un espacio libre de humo.
Con el objeto de preservar la salud de personas fumadoras pasivas o expuestas al humo de segunda mano de los productos de cannabis psicoactivo, se concede acción para formular denuncia ciudadana ante el Instituto por infracciones a las disposiciones que establece esta ley, relativas a las prohibiciones sobre el consumo de tales productos, la cual se substanciará en los términos que los reglamentos correspondientes establezcan.
“En todos los espacios 100% libres de humo y en las zonas exclusivamente para fumar, se colocarán en un lugar visible letreros que indiquen claramente su naturaleza, debiéndose incluir un número telefónico para la denuncia por incumplimiento a esta ley, su reglamento y demás disposiciones aplicables”, dice el proyecto de dictamen.
