Si el presidente López Obrador y su grupo de diputados y senadora de Morena insisten en su contra reforma eléctrica, productos hechos en México podrían pagar aranceles al entrar a Estados Unidos y Canadá, si se aprueba la reforma eléctrica tal y como está planteada, advirtió Eugenio Salinas, presidente de la Comisión de Comercio Exterior de la Concamin.
Aunque las negociaciones continúan y el sector empresarial sigue mostrando datos duros, evidencia y agotando todas las instancias ante los legisladores, consideró que el nuevo impulso para que avance esta iniciativa, puede deberse a temas políticos, tanto por la revocación de mandato del Presidente Andrés Manuel López Obrador, como por las próximas elecciones en algunas gubernaturas.
«¿Qué puede suceder si esto entra en vigor en la manera como está? Consideramos que hay un alto riesgo de que puedan tener la formación de un panel para dirimir estas diferencias».
Recordó que en el 2009 México puso aranceles significativos al sector agroalimentario de Estados Unidos, y esa sanción es probable que se dé, ahora en contra del País, por violar diversos artículos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
«Ése es el riesgo, que en un momento dado analice Estados Unidos el efecto que puede haber porque implique indemnizaciones, porque hubo algún tipo de expropiación, porque no se pudo explotar alguna concesión, hacen un cálculo, y luego vamos a tener unas represalias».
Describió que esa medida es independiente a si prosperan los juicios derivados de incumplimiento de contratos de empresas que ya operan en México.
«Si se determina que lo que entra en vigor vaya a detener inversiones, comercio, etcétera… si el panel determina que está infringiendo esos capítulos del T-MEC, establecerán algunas medidas de represalias contra productos mexicanos de exportación, para compensar eso mientras no se modifiquen las medidas o se eliminan».
Una de esas represalias podría ser que todo producto mexicano que en su elaboración se utilizó energía eléctrica contaminante, pague aranceles por la producción de carbono y solo quedarían libres del pago aquellos que demostraran que fueron elaborados con energías limpias.
Sin embargo, Salinas reconoció que por lo que han platicado con representantes de partidos de oposición y con algunos de Morena, la reforma como está, es difícil que pase.
