Torreón, Coahuila. – Familiares y amigos de José Roberto González Casas se volvieron a manifestar en un acto encabezado por el gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís, para exigir justicia a más de seis años de su muerte en circunstancias no aclaradas hasta la fecha.
Con pancartas en mano y leyendas como “Roberto no murió, a Roberto lo mataron. Justicia”, sus allegados se presentaron en el acto donde el ejecutivo estatal y el alcalde Román Alberto Cepeda pusieron en operación un nuevo pozo de agua para el segundo y tercer cuadro de la ciudad.
Exigen se aclare el homicidio, ya que dicen fue golpeado brutalmente en una fiesta y que a causa de esto falleció, sin que se haya dado solución al caso mientras que los responsables aún siguen libres.
Roberto tenía 18 años de edad cuando fue declarado con muerte cerebral debido a los fuertes golpes que varias personas le propinaron al salir del lugar donde se celebraba una posada, a la cual fue invitado.
Los familiares aseguran que las movilizaciones continuarán mientras no se tenga la justicia que se exige.
“A nadie se le ha metido a la cárcel por la muerte de mi hijo, las tres personas que participaron en la riña siguen sin castigo”, señaló.
Agregó que “después de seis años seguimos exigiendo que se haga justicia… mientras no haya una resolución satisfactoria seguiremos para que de alguna manera las autoridades puedan actuar de una manera más confiable y con resultados”.
LOS HECHOS
El día 19 de diciembre del 2016 Roberto, de 18 años de edad, fue invitado por una amiga a una posada de empleados del bar El Chalet, la cual se realizó en la casa del dueño en Torreón Jardín. “La mayoría de los asistentes eran señores de más de 30 años”, señaló la madre del joven.
Dice que en dicho evento fue golpeado brutalmente por cuatro señores, según declaraciones de testigos, y a consecuencia de los golpes le causaron hundimiento y fractura de cráneo, hemorragia cerebral y lesiones en diferentes partea del cuerpo, lo que a la postre le ocasionaron muerte cerebral el 22 de diciembre del mismo año”.
el 23 de diciembre de 2016 presentó la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General del Estado de Coahuila (FGEC), “han pasado más de seis años y la muerte de mi hijo sigue impune”.
“Hace más de seis años mataron a mi hijo y nos dejaron un gran vacío y dolor, quisiera evitar que otros padres pasen por lo que estoy pasando”.
El gobernador, por su parte, manifestó su solidaridad con la familia y que se aplicará el marco jurídico para que los culpables tengan su castigo.
