
Torreón, Coahuila. – Llegó a La Laguna el nuevo fármaco para la obesidad infantil llamado Saxenda el cual causa un incremento de la saciedad, disminuye los niveles de insulina en el cuerpo y baja el hambre y la ansiedad y eso favorece a que pueda llevar un plan de alimentación.
Se trata de una solución inyectable cuyo principio activo se receta tanto para la diabetes tipo 2 como para la pérdida de peso, siendo ésta última prescripción la que ha causado mayor demanda.
La Endocrinóloga Pediatra, Ana Isabel Luna Aguilar, dijo que este tratamiento está de moda, el que lo inicia lo sigue.
Hasta el momento, únicamente Saxenda estaba autorizado para la indicación de control de peso, pero recientemente se han autorizado varias presentaciones que se prevé se comercialicen en México.
Cuando se identifica a niño obeso, lo que se recomienda es iniciar el tratamiento inmediatamente e investigar las posibles causas, lo recomendable es hacer un escrutinio de salud, realizar exámenes para valorar si es una obesidad endógena o exógena.
La primera es la que viene de alguna enfermedad hormonal o metabólica que ocasiona que la persona gane peso de manera patológica y la obesidad exógena es una enfermedad que llega a través de hábitos, como una alimentación inadecuada, sedentarismo o simplemente ayunos prolongados.
La obesidad es una enfermedad crónica que no se cura, solo se controla, como la diabetes y la hipertensión, puede provocar diabetes, presión arterial elevada y niveles de colesterol altos, es posible que el único síntoma que se manifieste sea el peso corporal por encima de lo normal.
Los niños son muy valientes, sobre todo cuando se les explica que es por su bien, lo aceptan y hasta lo piden cuando se les retira porque ya no lo necesitan Saxenda.
El tiempo de administración de este tratamiento depende del paciente, de lo evolucionado de su enfermedad, la idea es enseñarlo a tener una vida más equilibrada para tener energía y sentirse bien.
¿Por qué aumentó la obesidad infantil?
Se han detectado muy malos hábitos en nuestra población infantil, luego de la pandemia los niños se hicieron menos activos físicamente, permanecen largas horas expuestos a pantallas, hay más tendencia a comer azúcares, harinas refinadas, jugos, señaló.
“En resumen, tenemos niños con más exposición a pantallas, menor tiempo de actividad física y empeoramiento en la calidad de la comida, que son causas de la obesidad”, comenta.
La obesidad se identifica desde el nacimiento, el niño ya no tiene que cumplir ocho años para decir que es obeso, ahora desde el nacimiento se pueden hacer diagnósticos, se tiene que valorar al paciente para aconsejar a la familia para que mejore su alimentación.

