La violencia continúa marcando el día a día en Culiacán desde que comenzó la guerra entre dos facciones del cártel de Sinaloa el pasado lunes 9 de septiembre. Durante la madrugada de este miércoles, los cuerpos de tres jóvenes de entre 20 y 25 años fueron encontrados debajo del puente del libramiento Benito Juárez, conocido como “La Costerita”. Dos de las víctimas estaban decapitadas y todas presentaban signos de tortura. El hallazgo fue reportado poco después de las 05:00 horas, según informaron las autoridades.
A la misma hora, pero a poca distancia, se localizó el cuerpo sin vida de una mujer con el rostro encintado, también en “La Costerita”. Hasta el momento, ninguna de las víctimas ha sido identificada, y los motivos de estos crímenes aún son desconocidos.
Además, durante las primeras horas del día, se registró una balacera en la que las autoridades encontraron vehículos abandonados, presuntamente dejados por los pistoleros. Aún se investiga si este enfrentamiento involucró a civiles armados o a miembros del Ejército Mexicano.
A pesar de estos sucesos, la ciudad ha mostrado signos de reactivación. Este miércoles se observó mayor asistencia a las escuelas y más actividad en las calles, un intento de los habitantes por normalizar la situación y mitigar el impacto económico que la violencia ha causado, no solo en Culiacán, sino también en municipios como Cosalá, San Ignacio y Elota.
Elota recomienda no reanudar clases presenciales por persistente violencia
Sin embargo, en Elota, el municipio ha recomendado no reanudar las clases ni las actividades deportivas debido a la inseguridad. Esto ocurre tras la confirmación, el martes pasado, por parte de la Fiscalía de Sinaloa, de seis desapariciones forzadas y el hallazgo de cuatro cuerpos sin vida, lo que sigue preocupando a la población ante la persistente violencia en la región.
Necesario que autoridades fortalezcan programas de apoyo psicológico, redes de protección solidaria y líneas de ayuda ante la violencia social que sucede en Sinaloa, señala especialista
La violencia y sus diversas manifestaciones en una población destruyen la confianza de la comunidad ya que impacta negativamente en la salud emocional tanto de: niñas, niños, adolescentes y adultos; por ello es importante que instituciones fortalezcan con programas de apoyo psicológico, redes de protección solidaria y líneas de ayuda, compartió el doctor Paúl Carlón García.
El especialista de la Facultad de psicología de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), informó que el actual clima de violencia que azota el estado sinaloense es muestra clara de cómo se trastoca con la integridad de una población, ya que la incertidumbre permanece latente entre los ciudadanos, quienes incluso por su bienestar, optan por privarse de la libertad.
