Torreón.- La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) hizo un llamado enérgico al Congreso y a las autoridades federales para regular el traslado de diésel en volúmenes menores. Según su presidente, Alejandro Jiménez Algara, la ambigüedad normativa actual está siendo utilizada como herramienta de extorsión contra las constructoras locales.
El problema radica en que el sector requiere movilizar combustible a zonas remotas para su operatividad diaria; sin embargo, al no existir un permiso específico para consumos bajos, las detenciones discrecionales se han vuelto frecuentes.
Como ejemplo de la gravedad del asunto, el dirigente citó un intento de extorsión por un millón de pesos hacia una constructora que movilizaba apenas unos cientos de litros. Jiménez Algara enfatizó que, aunque cuentan con el apoyo de autoridades estatales para resolver crisis puntuales, la solución definitiva requiere de certeza jurídica y un ‘piso parejo’ para todas las empresas.
